
Si has llegado aquí, seguramente es porque un cajón de tu frigorífico se ha agrietado, partido o ha perdido una pestaña. Tranquilo: es de las averías más frecuentes del frigorífico y casi nunca es por mala suerte. Te explicamos por qué pasa, cómo alargar la vida de los cajones y qué hacer cuando ya están rotos.
Por qué los cajones del frigorífico se vuelven frágiles
El plástico de los cajones envejece, sobre todo con el contacto continuo con el frío. Con los años pierde flexibilidad y se vuelve quebradizo: lo que antes cedía un poco, ahora se parte. A eso se suma el uso diario —cada apertura, cierre y peso encima— que va sumando «fatiga» al material.
Las 4 causas más comunes (y casi todas evitables)
1. El plástico envejecido por años y frío
La más inevitable. Un frigorífico de 8-10 años tiene los cajones mucho más frágiles que uno nuevo, especialmente los del congelador (sufren temperaturas más bajas). Aquí poco se puede hacer salvo manejarlos con cuidado.
2. Sobrecarga de peso
Meter demasiado peso (botellas, packs de agua, piezas grandes de carne…) tensiona el frontal y las guías. Es la causa nº 1 de frontales partidos. Reparte el peso y no apoyes nada encima del cajón.
3. Tirones bruscos y golpes al cerrar
Tirar en horizontal con fuerza para sacar un cajón atascado, o cerrar la puerta del frigorífico de un golpe, traslada toda la tensión a las pestañas y las guías. Hay una forma correcta de sacarlo, te la contamos en cómo quitar el cajón sin romperlo.
4. Hielo acumulado en congeladores
En congeladores con escarcha (sin No Frost), el hielo que se forma detrás o debajo del cajón hace que se atasque. Al forzarlo, se parte. Descongela cada 6-12 meses si tu congelador no es No Frost.
Por dónde suelen partirse los cajones
Identificar dónde está la rotura te ayuda a saber si el cajón aún se puede aprovechar o conviene cambiarlo:
- Frontal: rotura del panel delantero. Casi siempre obliga a sustituir el cajón.
- Guías o pestañas laterales: imposibles de reparar bien; toca cambio.
- Ruedas o anclajes: el cajón desliza mal o se sale del raíl.
- Esquinas y bordes: fisuras pequeñas que aún aguantan un tiempo si no progresan.
Cómo evitar que vuelva a romperse
- No sobrecargues el cajón (sobre todo botellas y peso vertical).
- Sácalo de forma controlada, sin tirones; levanta el frente si tiene tope.
- Si el congelador no es No Frost, descongela cada cierto tiempo para que no se acumule hielo.
- Si va duro, no fuerces: comprueba si hay comida atascada detrás del cajón.
- En el congelador, recuerda que los cajones superior, intermedio e inferior no son iguales: no los intercambies de posición.
¿Y si tu cajón ya está roto?
Si la grieta está en una zona crítica —frontal, guías o pestañas— lo más seguro es cambiarlo: reparar el plástico con pegamento aguanta muy poco (vuelve a partir donde hay tensión). Te ayudamos a decidir en nuestra guía Cajón roto: ¿reparar o cambiar?.
Cómo pedir el recambio correcto
Necesitamos dos datos: el número de modelo de tu frigorífico y, si es del congelador, la posición exacta (superior, intermedio o inferior). Con eso localizamos la referencia compatible exacta. Tenemos cajones para todas las marcas —Balay, Bosch, LG, Samsung, Beko, AEG—. Si tienes dudas, mándanos una foto por WhatsApp y lo identificamos al momento.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que se agrieten los cajones del frigorífico?
Sí. A partir de los 7-10 años, el plástico se vuelve quebradizo por el frío y el uso. Los del congelador suelen ser los primeros en partirse.
¿Se puede pegar un cajón agrietado?
Solo como apaño temporal y en fisuras pequeñas que no estén en zonas de tensión (guías, frontal o pestañas). En zonas críticas, el pegado vuelve a romperse en poco tiempo.
¿Se rompen más los cajones del congelador?
Sí, porque el plástico expuesto a temperaturas bajo cero se vuelve más quebradizo. Por eso son los primeros que tendemos a sustituir.
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