
Un cajón de frigorífico agrietado es de lo más común: el plástico se vuelve frágil con los años y el frío constante. La duda siempre es la misma: ¿lo reparo o lo cambio? Te ayudamos a decidir.
Cuándo se puede reparar
Una fisura pequeña en una zona que no soporta peso ni hace de guía se puede reforzar de forma provisional (con adhesivo para plásticos). Es un apaño temporal: el plástico reparado tiende a volver a romperse, sobre todo en pestañas y guías, porque trabajan cada vez que abres el cajón.
Cuándo conviene cambiarlo
Lo más seguro es sustituirlo si:
- La rotura está en una guía o en el frontal.
- El cajón ya no desliza bien o se sale.
- Faltan trozos de plástico.
- La grieta está cerca de las ruedas o los anclajes.
En estos casos, reparar solo aplaza el problema. Un cajón nuevo compatible sale a cuenta y evita que se te caiga la comida.
Cómo encontrar el cajón correcto
No todos los cajones valen para el mismo frigorífico: cambian según la marca, el modelo y la posición (superior, intermedio o inferior). Búscalo por el número de modelo de tu aparato —Balay, Bosch, LG, Samsung…— o consúltanos por WhatsApp con una foto y te decimos al momento si tiene recambio.
